¿Cómo logramos que la IA recomiende nuestros productos? Lo que aprendimos en Shopify Editions.dev 2026

Hasta hace poco, cuando queríamos comprar un producto, abríamos Google, hacíamos una búsqueda, revisábamos varias páginas y recién después de eso nos decidíamos por una tienda online para terminar nuestra compra.

Eso está cambiando rápidamente.

Cada vez más personas están preguntándole directamente a ChatGPT, Gemini, o Claude qué producto comprar. Y estos asistentes ya no responden con una lista de links: entregan una recomendación concreta, explican por qué ese producto es una buena opción y llevan al usuario directamente a la página del producto.

En Shopify Editions.dev 2026, uno de los temas que más nos llamó la atención fue precisamente este: cómo preparar una tienda online para que los agentes de IA puedan descubrir y recomendar sus productos.

La buena noticia es que no se trata de empezar de cero. Muchas de las buenas prácticas siguen siendo las mismas. Lo que cambia es la forma en que la inteligencia artificial entiende la información.

La IA ya está enviando compradores de mayor calidad

Aunque las compras realizadas a través de asistentes de IA todavía representa una parte pequeña del comercio electrónico, el crecimiento está siendo muy acelerado.

En Shopify mostraron datos que reflejan una tendencia clara:

  • las sesiones provenientes de IA crecieron 8 veces en un año;

  • los pedidos aumentaron 13 veces;

  • quienes llegan desde IA convierten aproximadamente un 50% más que quienes llegan desde búsquedas tradicionales;

  • además, su ticket promedio también es mayor.

¿Por qué ocurre esto?

Porque la IA hace gran parte del trabajo antes de que el cliente llegue al sitio.

En lugar de mostrar cientos de resultados, analiza el problema del usuario, compara alternativas y selecciona las que considera mejores.

Cuando el comprador finalmente entra a la tienda, normalmente ya tiene una decisión prácticamente tomada.

Ya no basta con aparecer en Google

Antes el objetivo era posicionarnos entre los primeros resultados de búsqueda. Ahora el desafío es distinto. La IA necesita entender perfectamente:

  • qué vende nuestra tienda;

  • qué problema resuelve cada producto;

  • para quién está pensado;

  • y por qué debería recomendarlo frente a otras alternativas.

Si esa información no existe o no es clara, simplemente elegirá otro producto.

La IA no piensa en productos. Piensa en problemas.

Uno de los ejemplos de la charla fue muy ilustrativo. Un usuario pidió simplemente:

"Recomiéndame unos shorts para correr una maratón."

La IA no buscó literalmente "shorts para maratón". Primero entendió el problema. Pensó algo como:

  • deben ser cómodos para correr varias horas;

  • la cintura no debe molestar;

  • los bolsillos no deberían rebotar;

  • el tejido debe secarse rápido.

Luego buscó productos que cumplieran con esas características. Es decir, la recomendación no se basó solamente en el nombre del producto, sino en los atributos que resolvían las necesidades del usuario.

Eso significa que una descripción pobre como: "Short deportivo color negro" tiene muchas menos posibilidades de ser recomendada que otra como: "Short ultraliviano para running de larga distancia, confeccionado con tela de secado rápido, cintura suave que evita el roce y bolsillos diseñados para mantener el teléfono estable durante la carrera."

La segunda descripción entrega a la IA toda la información que necesita para entender cuándo recomendar ese producto.

Las fichas de producto son más importantes que nunca

Uno de los datos más interesantes que nos compartió Shopify fue que los usuarios provenientes de IA llegan directamente a la página del producto mucho más frecuentemente que quienes vienen desde Google. Eso significa que la ficha del producto (PDP) se transforma en el principal punto de conversión.

No basta con tener buenas fotografías. También es importante incluir:

  • descripciones completas

  • materiales

  • dimensiones

  • colores

  • tallas

  • compatibilidades

  • instrucciones de uso

  • beneficios reales

  • políticas de despacho y devolución

Mientras más completa sea la información, más fácil será para la IA comprender el producto y recomendarlo correctamente.

La IA utiliza muchas más fuentes que nuestro sitio web

Un error común es pensar que los agentes solo "leen" la tienda online. En realidad combinan información proveniente de distintas fuentes.

Por ejemplo:

  • el contenido de nuestro sitio

  • Google y otros buscadores

  • el catálogo de Shopify

  • reseñas

  • YouTube

  • Reddit

  • blogs especializados

  • medios de comunicación

Es decir, la reputación digital de una marca comienza a influir directamente en las recomendaciones. Si muchas personas hablan bien de un producto y coinciden en sus ventajas, la IA aprende ese consenso y puede utilizarlo para futuras recomendaciones.

En Shopify lo llamaron community consensus: cuando una comunidad llega a un acuerdo sobre qué producto funciona mejor para determinado problema.

La información estructurada importa

Los agentes de IA no solo leen textos. También interpretan datos estructurados.

Por eso es importante mantener correctamente configurados aspectos como:

  • categoría del producto

  • materiales

  • género cuando corresponde

  • rango de edad

  • colores

  • variantes

  • atributos técnicos

En Shopify, gran parte de esta información puede completarse mediante los  metacampos de categoría. Mientras más completa sea esa información, más probabilidades existen de que el producto aparezca cuando un agente de IA realiza una búsqueda.

La marca también influye

No todo son datos técnicos. Las personas compran marcas porque transmiten algo. Y la IA también intenta entender eso.

Durante la presentación mostraron el ejemplo de Rhode, la marca de Hailey Bieber. Ella no hablan simplemente de una "crema hidratante". Habla de conseguir una "piel glaseada como una donut".

Esa expresión se volvió parte de la identidad de la marca y miles de personas comenzaron a repetirla en redes sociales.

La IA aprende ese lenguaje porque aparece constantemente en conversaciones reales.

Esto nos sirve para concluir que las marcas que tienen una personalidad clara, un mensaje consistente y clientes que hablan de ellas tienen más posibilidades de aparecer en recomendaciones futuras.

¿Qué recomendamos hacer hoy?

Aunque el comercio agéntico todavía está evolucionando, hay varias acciones que ya vale la pena implementar. En Lab51 recomendamos comenzar por estas:

  • revisar que todas las fichas de producto tengan información completa y actualizada;

  • escribir descripciones pensando en los problemas que resuelve cada producto, no solo en sus características;

  • completar correctamente los metacampos de categorías de Shopify;

  • cuidar la calidad de imágenes y variantes;

  • mantener visibles políticas de envío, cambios y devoluciones;

  • generar contenido que responda preguntas reales de los clientes;

  • incentivar reseñas auténticas y conversaciones alrededor de la marca;

  • seguir trabajando el SEO tradicional, porque sigue siendo una fuente importante de información para la IA.

La IA no reemplaza un buen e-commerce. Lo hace más exigente.

Quizás la principal conclusión de la charla fue esta. No existe un "truco" para posicionarse en ChatGPT o Claude. Los agentes de IA simplemente premian a las tiendas que entregan información clara, completa, confiable y útil.

En otras palabras, las buenas prácticas siguen siendo las mismas, pero ahora son aún más importantes.

Así que los que van a estar mejor posicionados, en un escenario donde cada vez más compradores pedirán recomendaciones directamente a una inteligencia artificial, serán los que preparen sus catálogos, fortalezcan sus marcas y mejoren la calidad de la información de sus productos. 

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